En
el año 1999 iniciamos el contacto con la empresa Esso SAPA a iniciativa
de su Servicio Médico, dado que como filial de una empresa extranjera
contaba con el antecedente de acciones similares en su país de
origen.
Para
lograr la comprensión por parte de las autoridades de la empresa
se proveyó material referente a la organización y metodología
de reclutamiento de donantes mediante unidades móviles, que se
recogieron de experiencias de países que utilizan la colecta a
distancia como metodología habitual.
La
colecta fue diseñada para ser realizada en un día determinado,
para lo cual la empresa alentó y facilitó el día
de concurrencia del personal a la colecta de sangre, dentro de su horario
de trabajo. Se fijó para la concurrencia de los donantes el día
21 de setiembre en el horario de la mañana, con una inscripción
en los días previos, durante los cuales se distribuyeron folletos
entre los 300 empleados y se utilizó cartelería donde se
anunciaba y alentaba a participar en calidad de donantes voluntarios.
Se
adaptó un espacio físico en la cafetería de la empresa
que fue boxeado para realizar la entrevista confidencial y cuatro boxes
de extracción.
Nuestro
Servicio proveyó el instrumental necesario para cumplir con los
requisitos de la extracción como ser camillas portables, hemoglobinómetro,
instrumental para control de temperatura y T.A. 
Se
trasladó también todo el material necesario para realizar
las extracciones
Personal
médico y técnico de nuestro Servicio realizaron todas las
tareas relacionadas con el control clínico y entrevista confidencial
previos a la donación.
Al
finalizar la extracción los donantes recibieron un desayuno y a
modo de recordatorio y agradecimiento la empresa distribuyó a cada
uno de los participantes un obsequio.
La
primer experiencia fue realizada en el año 1999 y fue repetida
al año siguiente.
Resultados:
Donaron 32 personas en el año 1999 y 32 en el año 2000.
De
los estudios serológicos para el descarte de enfermedades transmisibles
por transfusiones resultó reactivo 1 donante en el año 1999
y ninguno en el año 2000.
Doce
personas repitieron su donación del año anterior.
Comparamos
la población en estudio (Grupo A) con nuestra población
de donantes habituales, mayoritariamente de reposición (Grupo B).
Los
resultados muestran el logro de componentes más seguro mediante
la utilización de donantes voluntarios, cuando nos basamos en la
diferencia del porcentual de donantes reactivos entre la población
en estudio y la población que habitualmente concurre a nuestro
centro, la cual mayoritariamente está compuesta por donantes de
reposición.
La
aplicación de la metodología de la donación a distancia
y puntualmente en su lugar de trabajo se muestra efectiva, ya que del
total de los empleados a los cuales se invitó a participar, concurrieron
el 10% del total. Si extrapolamos esto a la cantidad de donantes necesarios
para mantener la provisión de hemocomponentes para satisfacer las
demandas transfusionales de una población, estamos dentro de límites
más que aceptables. Experiencias internacionales informan una concurrencia
para donaciones altruistas y repetitivas de un 5% de la población
elegible